MI GRAN SUEÑO DE NIÑA
Cuantas
veces en mis años de niñez deseaba ser adulta.
Día a día
lo deseaba, ser adulta era el sueño que guardaba.
Inocentemente
creía que al ser adulta tendría libertad de ir y venir de hacer y deshacer y
luego volver hacer.
Pero nada
más alejado de la verdad.
Ahora que
soy ya soy adulta quiero regresar a aquel pasado en donde deseaba ser lo que
ahora soy, no vivi mi niñez, no viví my juventud. Solo pensaba en cuando
llegaré a ser adulta.
Día a día
lo deseaba, ser adulta era el sueño que guardaba.
Creía erróneamente
que siendo niña no era tan libre como quería.
Ahora ya
soy adulta pero con una vida llena de las angustias, tristezas y desesperanza.
Entonces
todo lo entendí, cuando era niña mis problemas eran pequeños, fáciles de
resolver, mis padres los resolvían por mí. Que falta de sensatez porque me
equivoque.
Día a día
lo deseaba, ser adulta era el sueño que guardaba.
Cuando niña
mi mayor problema era desear un dulce, un juguete y lo resolvía llorando. Lo
quiero…. Lo quiero y lo vuelvo a querer
era lo que decía y aquellos que me querían lo resolvían. Tal vez no
tenía la libertad que quería. Pero ahora
de adulta me he dado cuenta de una cuestión:
“ Por fin soy dueña de mis actos, soy libre de decidir, lo logré”.
Erróneamente
creía porque hoy siendo adulta es cierto puedo ir y venir, elegir, decidir pero
si me equivoco detrás de mi la responsabilidad, las consecuencias de cada una
de mis acciones. Ya soy adulta. Eso era lo que quería.
Día a día
lo deseaba, ser adulta era el sueño que guardaba.
Ahora
siendo una adulta enfrento otra clase de problemas ya no era aquel dulce que
quería y ahora me enfrento a otros desafíos, por tiempo lloré creía que era de
esta manera como iba a salir victoriosa así como lo hacía cuando niña, pero a
pesar de mi llanto los problemas allí seguían.
Día a día
lo deseaba, ser adulta era el sueño que guardaba.
Entonces me
di cuenta que con llanto no se resolvían porque después de llorar los problemas
allí seguían.
Hay señor
que deseo tan equivocado tenía y no era que iba evitar ser adulta algún día
pero lo que es verdaderamente cierto es que de niña nunca lo fui pues vivía
anhelando un futuro que llego pero con fuerte decepción.
Día a día
lo deseaba, ser adulta era el sueño que guardaba. Pero cuan equivocada estaba.
Le he preguntado
a Dios que todo lo ve , que todo lo sabe: En que he fallado? , porque ahora que
soy adulta mi mayor deseo es volver a ser niña, volver a esa época donde era
capaz de soñar , de creer , de volar sin alas.
Dios me
ha dado respuestas pero él y yo vamos a tener que ponernos de acuerdo porque definitivamente
no entiendo.
Día a día
lo deseaba, ser adulta era el sueño que guardaba. Que tan equivocada estaba.

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